jueves, 3 de octubre de 2013

INSTANTES ESCONDIDOS..."SOUL"

"Una foto puede ser una simple copia  instantánea de la realidad,  pero otras veces, otras veces se consigue capturar  mucho más. La imagen que proyectamos  lleva impreso  el ALMA  de aquello que nuestro objetivo capturó.
Es un arte conseguirlo, y si además hay “magia” entre las dos partes, delante y detrás del objetivo, el resultado puede ser increíble..."


"Veo caer tu velo de plata en mi ventana, son cabellos de luna cual novia enamorada, su seducción fascina las perlas que engalanan, alfombras como espumas tan blancas como el alma."
Haiku del Alma

Capturadora de Almas: Alva Capon
Modelo y Alma Capturada: Angélica Riego

Fotos de Patrizia Acebes


INSTANTES ESCONDIDOS..."EL FRUTO DEL MANZANO"

                                                                                    雪の降りけるをよめる
きのつらゆき
霞たち木のめも
春の雪ふれば
花なき里も花ぞちりける   


" Kasumi tachi ki no me mo haru
haru no yuki fureba
hana naki sato mo hana zo chirikeru"              -
-Ki no Tsurayuki


La neblina se levanta y a los árboles quieren salirles las hojas.
Cuando cae la nieve en primavera
Parece que llovieran flores aún en los pueblos donde no han salido las flores.
- Poeta Ki no Tsurayuki

Foto de Patrizia Acebes


INSTANTES ESCONDIDOS..."CIELO AZUL"

Todas las coloraciones y formas que el cielo nos ofrece, tienen una propiedad común: que no pueden imitarse con los medios humanos. Siempre que se intenta reproducirlas sobre un lienzo, un papel, madera o metal, se fracasa irremediablemente. Son obra de un maestro que dispone de medios verdaderamente "celestiales". Su pincel es la luz solar, y su lienzo es el voluble éter con sus nubes y el finísimo tejido del velo del polvo atmosférico: ningún artista dispone de ellos.
THEO LÖBSACK ( El Aliento de la Tierra)
Foto de Patrizia Acebes








INSTANTES ESCONDIDOS..."ENAMORADOS"

SILENCIO...
Cuando tú te quedes muda,
cuando yo me quede ciego,
nos quedarán las manos
y el silencio.
                                                                                    Cuando tú te quedes muerta,
cuando yo me quede muerto,
tendrán que enterrarnos juntos
y en silencio;

y cuando tú resucites,
cuando yo viva de nuevo,
nos volveremos a amar
en silencio;
                                                                                   


y cuando todo se acabe
por siempre en el universo,
será un silencio de amor,
el silencio.
(Andres Eloy Blanco)

Fotos de Patrizia Acebes












martes, 1 de octubre de 2013

INSTANTES ESCONDIDOS..."ÁRBOLES"

Árboles, por Hermann Hesse

Los árboles han sido siempre para mí los predicadores más eficaces. Los respeto cuando viven entre pueblos y familias, en bosques y florestas. Y todavía los respeto más cuando están aislados. Son los solitarios. No como ermitaños, que se han aislado a causa de alguna debilidad, sino como hombres grandes en su soledad, como Beethoven y Nietzsche. En sus copas susurra el mundo, sus raíces descansan en lo infinito; pero no se pierden en él, sino que persiguen con toda la fuerza de su existencia una sola cosa: cumplir su propia ley, que reside en ellos, desarrollar su propia forma, representarse a sí mismos. Nada hay más ejemplar y más santo que un árbol hermoso y fuerte. Cuando se ha talado un árbol y éste muestra al mundo su herida mortal, en la clara circunferencia de su cepa y monumento puede leerse toda su historia: en los surcos y deformaciones están escritos con fidelidad todo el sufrimiento, toda la lucha, todas las enfermedades, toda la dicha y prosperidad, los años flacos y los años frondosos, los ataques superados y las tormentas sobrevividas. Y cualquier campesino joven sabe que la madera más dura y noble tiene los cercos más estrechos, que en lo alto de las montañas y en peligro constante crecen los troncos más fuertes, ejemplares e indestructibles. Los árboles son santuarios. Quien sabe hablar con ellos, quien sabe escucharles, aprende la verdad. No predican doctrinas y recetas, predican, indiferentes al detalle, la ley primitiva de la vida. Un árbol dice: en mí se oculta un núcleo, una chispa, un pensamiento, soy la vida de la vida eterna. Es única la tentativa y la creación que ha osado en mi la Madre eterna, única es mi forma y únicas las betas de mi piel, único el juego más insignificante de las hojas de mi copa y la más pequeña cicatriz de mi corteza. Mi misión es dar forma y presentar lo eterno en mis marcas singulares. Un árbol dice: mi fuerza es la confianza. No sé nada de mis padres, no sé nada de los miles de retoños que todos los años provienen de mí. Vivo, hasta el fin, el secreto de mi semilla, no tengo otra preocupación. Confío en que Dios está en mí. Confío en que mi tarea es sagrada. Y vivo de esta confianza. Cuando estamos tristes y apenas podemos soportar la vida, un árbol puede hablarnos así: ¡Estate quieto! ¡Estate quieto! ¡Contémplame!

La vida no es fácil, la vida no es difícil. Estos son pensamientos infantiles. Deja que Dios hable dentro de tí y enseguida enmudecerán. Estás triste porque tu camino te aparta de la madre y de la patria. Pero cada paso y cada día te acerca más a la madre. La patria no está aquí ni allá. La patria está en tu interior, o en ninguna parte. El ansia de vagabundear me acelera el corazón cuando oigo al atardecer el susurro de los árboles. Si se escucha durante largo rato y con la quietud suficiente, se aprende también la esencia y el sentido de esta necesidad del caminante. No es, como parece, una huida del sufrimiento. Es nostalgia de la patria, del recuerdo de la madre, de nuevas parábolas de la vida. Conduce al hogar. Todos los caminos conducen al hogar, cada paso es un nacimiento, cada paso es una muerte, cada tumba es una madre. Esto susurra el árbol al atardecer, cuando tenemos miedo de nuestros propios pensamientos infantiles. Los árboles tienen pensamiento dilatados, prolijos y serenos, así como una vida más larga que la nuestra. son más sabios que nosotros, mientras no les escuchamos. Pero cuando aprendemos a escuchar a los árboles, la brevedad, la rapidez y el apresuramiento infantil de nuestros pensamientos adquieren una alegría sin precedentes. Quien ha aprendido a escuchar a los árboles, ya no desea ser árbol. No desea ser más que lo que es. Esto es Patria. Esto es la felicidad". (en El Caminante)

Fotos de Patrizia Acebes

INSTANTES ESCONDIDOS..."FUEGO"


EL ESPÍRITU DEL FUEGO


Surjo de pronto 
entre dos cosas 
enfrentadas, frotadas 
rápidamente y con violencia. 

Dicen de mí que ardo. 
Me llaman fée 
o feu 
o fuego, 
me llaman llama. 
Toman mi nombre 
y llaman fée a sus espíritus. 




Soy pura consunción. 
Voy en tumulto de las cosas 
a las moléculas de la atmósfera: 
¡Ah, sí: encaminarse a la extinción! 
¡Qué alivio saber que naceré de nuevo! 
En mí se encarna la revolución. 


Estoy del todo madura 
en el momento 
del nacimiento. 
Soy ya un rincón de calor peligroso 
en el momento 
del nacimiento. 





No sólo eso: 
Me pierdo a cada instante, 
y no hay imagen mía 
que pueda en un momento 
atraparme del todo. 
Como la gente misma es ilusión 
no ve de mí más que una ilusión. 

Soy la misma embriaguez transparente. 
Me caso con la mujer llamada oxígeno 
y cantando una canción de amor eterno 
al instante me esfumo en el aire delgado. 
Soy el fuego. 
Soy el Espiritu.

(Makoto Ooka, Poeta Japones )














Fotos de Patrizia Acebes



INSTANTES ESCONDIDOS..."HISTORIAS DE GATOS"

“Bob me ha llevado a otro planeta, una galaxia diferente. Nunca podría decir que soy su dueño. Somos socios“...

Cuando James Bowen encontró un gato herido y agazapado en el lugar que él llamaba su hogar, en las calles londinenses, no tenía ni idea de cómo ese pequeño acto de bondad cambiaría su vida. De hecho, antes de conocer a su nuevo amigo gatuno, Bowen  —un músico de 27 años caído en desgracia por el abuso de alcohol y drogas— estaba haciendo lo mejor que podía para vivir en las calles, trabajando como vendedor de la revista The Big Issue (1), una publicación semanal que funciona como un medio para que la gente sin hogar gane dinero y encuentre la forma de vivir un futuro mejor y tocando su guitarra en las estaciones de trenes subterráneos.


Cuando Bowen encontró a Bob, se dió cuenta de que el animal tenía algunas heridas muy serias —cojeaba y tenía un absceso que goteaba pus—; así que hizo lo contrario de lo que la mayoría de la gente habría hecho: no ignorar a un gato de la calle herido y enfermo.



Al ser una persona sin hogar, Bowen probablemente sabía muy bien lo que era ser visto como un pedazo de basura en un callejón. Así que, sin importarle lo desesperado de su situación, Bowen se negó a dejar que el gato sufriera y lo llevó al lugar más cercano de rescate de animales: la RSPCA(Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals), donde los veterinarios drenaron el absceso. Después, lo enviaron a "casa" con el músico.



Mientras cuidó a Bob, el músico compartió con él el precario lugar en el que pasaba sus noches. Cuando el gato se curó con los antibióticos que le dio la RSPCA para la recuperación del animal, Bowen lo dejó ir. Pensó que jamás lo volvería a ver.


Sin embargo, se llevó una feliz sorpresa, porque  — aparentemente — Bob se había vuelto muy cercano a él. Sin más ni más, el gato comenzó a seguirlo donde fuera, incluyendo la estación, cerca de Angel Station, en Londres, donde vende las revistas. Pronto se convirtieron en amigos inseparables.






El libro: "Un gato de la calle llamado Bob: cómo un hombre y su gato encontraron esperanza en las calles de Londres" fue publicado por Hodder Stoughton en marzo pasado. El libro cuenta las aventuras y el camino hacia la sanación que un hombre y su gato compartieron al estar juntos. La publicación ha sido descrita como una historia conmovedora que tocará el corazón de cualquiera que la lea.



Fotos de Patrizia Acebes